4 Claves para desarrollar proyectos E-learning en forma exitosa



El desarrollo integral de proyectos complejos y masivos, manteniendo la calidad y tiempos de entrega establecidos, es una tarea desafiante para cualquier equipo, pero aún más, cuando se trata de proyectos para la construcción de programas para la enseñanza online.

Las claves

Nuestra gerente de proyectos, Paulina Vittini, nos da cuenta de cuatro claves que no debes dejar atrás si planeas embarcarte en un proyecto de enseñanza online, masivo y de calidad.

Un proyecto de construcción de cursos o programas online, pequeños o grandes, son proyectos complejos de llevar a cabo. La lista de variables que pueden ir apareciendo en el camino es interminable. Solo para ejemplificar mencionaré algunas como: poca claridad en los objetivos del proyecto; entrega de contenidos incompleta o fuera de los tiempos establecidos de parte de los profesores o expertos; recalendarización de reuniones o sesiones de grabación de clases, o cuando se hacen más correcciones de las esperadas, etc.

Muchas veces me dicen que soy muy valiente por aceptar estos desafíos sabiendo las diferentes variables que, en mayor o menor cantidad, siempre nos toca enfrentar. No sé si se trata de valentía, creo más bien que solo es parte del juego de convertirse en un partner estratégico de las principales instituciones de educación superior del país. ¿Cómo logramos esto? Les dejo a continuación las cuatro claves que considero fundamentales para llevar a cabo proyectos de e-learning exitosos.

1. Expertise para identificar las variables clave alineadas con las necesidades de la institución

Un proveedor con expertise realizará un itemizado de las prioridades del proyecto, ordenando aquellas variables transcendentes, de aquellas que podrían mejorar solo levemente el producto. Si una institución identifica una variable como relevante, cuando en realidad no lo es, podría estar asumiendo costos irrelevantes deteriorando con esto el VAN (valor actual neto) del proyecto. Un proveedor con expertise podría identificar aquello que es de valor para la institución y puede plasmarlo en el producto final. Ordenando todo en fases de trabajo y fechas concretas de entrega.

2. Trabajo en equipo
 En segundo lugar, este proveedor debe, en todo momento, estar asesorando a la contraparte sobre cuál es el mejor camino a seguir para distintas problemáticas que vayan surgiendo. Sin duda hay muchas iniciativas que, mal planteadas o ejecutadas podrían determinar, o no, el éxito del proyecto. Un partner real, no solo está observando cómo una institución toma o no un camino de trabajo, si no que está guiando esa decisión para que se tome con todos los antecedentes existentes, tanto del punto de vista académico, como del operacional.
3. Un equipo interno sólido

En tercer lugar, se debe tener al equipo correcto. Contar con un/a Diseñador/a Instruccional Lead o líder con experiencia manejando proyectos complejos, permite que toda la gestión de un proyecto masivo (del orden del 30% de los recursos dedicados), hace que la operación diaria con docentes y el cliente fluya de manera rápida, pero ágil. También que los diseñadores y estrategas instruccionales, que elaboran los recursos, sean certificados en calidad online, y que puedan desarrollar pedagógicamente cada curso en conjunto con el docente. Los más beneficiados serán los estudiantes porque aprenderán, estarán satisfechos de sus avances y no desertarán.

4. Contar con herramientas de gestión adecuadas

Finalmente, se debe tener una adecuada metodología de trabajo que permita generar entregas parciales en periodos cortos de tiempo. Estas entregas deben ir agregando valor al producto final y que se pueda ir validando este mismo a lo largo del tiempo.  Esta metodología se debe unir a la utilización de herramientas de seguimiento y trabajo colaborativo del equipo, que visualice el trabajo en línea y que permita a los distintos participantes, ojalá incluido el cliente, poder comunicarse adecuadamente.